Evangélicos

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"Democracia impia"

" Nunca había visto a un hombre [George W. Bush] que revelase tanto sobre su religion en el curso de su presidencia ! " Estas son las palabras de Barry Lynn, el director ejecutivo de los Americanos Unidos por la Separación de la Iglesia y la Fe. Desde que conoció a Bill Graham (el líder evangélico más popular en EEUU) y escapó del alcoholismo, el Presidente de los Estados Unidos parece más inspirado por Dios que por cualquier otra cosa en el país. ¿Es esa una amenaza para la democracia en un país en un estado donde la Primera Enmienda de la Constitución, votada en 1971, estipula que el gobierno no debería preferir una religión a otra o religión a no religión?

Volviendo a los 80

Barry Lynn lamenta que la separación entre la Iglesia y el Estado haya sido amenazada por la aserción desde hace dos décadas de el Derecho Cristiano como una fuerza política en los Estados Unidos. Según él, el Derecho Cristiano, un movimiento mayoritariamente representado por evangélicos conservativos fundamentalistas, eligió influir en la políca de los 80 durante la presidencia de Reagan. Desde entonces empezaron a involucrarse en el GOP, convenciendo las bases para que defendiesen los valores cristianos del Partido Republicano, "Cristianos fundamentalistas decidieron que podrían organizar las elecciones locales y luego moverse a la escena nacional. Fue un esfuerzo altamente orquestado para controlar todas las ramas del gobierno y francamente algunos de los líderes dijo: queremos controlarlo todo desde las escuelas hasta la Casa Blanca", explica Barry Lynn.

Robet Jewett, doctor en teología, profesor en la Universidad de Heidelberg y autor de diversos libres relacionados con la religión comparte la misma visión que Barry Lynn respecto a la reciente implicación de los grupos cristianos conservativos en la política. "En 1978/79,un movimiento en EEUU llamado Mayoría Moral comenzó y llevó a la política, por primera vez, unas 50.000 congregaciones [asambleas religiosas]; que siempre les había dicho a sus miembros que no votasen porque el sistema político era corrupto. Pero desde los 80 pensaron que había llegado su momento. Tomaron el partido republican y lo convirtieron en un partido apocalíptico. Esto es un cambio enorme en la política estadounidense porque antes de 1980 el partido republicano había sido constitucional " relata Robert Jewett. Durante las elecciones presidenciales de 1980, se creyó que la Mayoría Moral había dado a Reagan 2/3 del voto evangélico blanco sobre Jimmy Carter. La mayoría Moral fue disuelta en 1989 pero sigue viviendo en el movimiento Derecho Cristiano.

Votantes de valores cristianos

En los Estados Unidos, los cristianos conservadores representan un 20% del electorado. El candidato del GOP a las elecciones de 2004, estaba asegurado para ganar votos, mientras el partido republicano abogaba por los valores conservativos durante la campaña. Finalmente el 40% de los votantes a favor de Bush en las elecciones de 2004 pertenecían a grupos evangélicos.

Todavía, lo que representa una amenaza para la democracia yace en el hecho de que el Derecho Cristiano prefiere basarse en la Biblia que en la Constitución para guiar las leyes de los Estados Unidos. "El Derecho Cristiano representa, sobre todo, a fundamentalistas, esto es, a gente que entre otras cosas cree literalmente en la Biblia. Para ellos la Biblia es literalmente la palabra de Dios, cada palabra es cierta y las leyes del país deben representar los principios y leyes bíblicas" apunta Barry Lynn. De hecho, el llamado Derecho Cristiano adopta posturas conservativas en muchos temas sociales. Entre otras se opone al reconocimiento y la aceptación de la homosexualida, contra el aborto, contra la enseñanza de la teoría darwinista de la evolución en las escuelas y contra cualquier cosa que rechace los valores cristianos ortodoxos.

Agarrando el poder

Barry Lynn se preocupa sobre el creciente poder del Derecho Cristiano en EEUU. "El objetivo de los cristianos conservadores es literalmente el tomar las riendas del gobierno de los EEUU: tener a su gente en a Casa Blanca, tener la Corte Suprema. Quieren restringir lo que los americanos pueden ver, escuchar en la radio y los libros que pueden leer".

Finalmente, los grupos evangélicos quieren convertir a EEUU en una cristianidad radical y, una vez lo hayan hecho, convertir al resto del mundo. Por eso recaudan fondos para organizar misiónes y aperece otro problema : la distribución del dinero estatal a estas organizaciones cristianas a expensas de las políticas públicas dedicadas a todos los ciudadanos, sea cual sea su religión. "Basicamente los gobiernos no deberían dar dinero a la religión, no deberían fundar los ministerios religiosos, las escuelas religiosas o cualquier denominación o grupo de religión en este país. La vitalidad de la religión en América viene de su naturaleza voluntaria. Si quiero apoyar a una religión, y lo hago, entonces doy dinero de mi propio bolsillo., no espero que el gobierno federal o del estado den dinero a las misiones que yo apoyo personalmente" narra Barry Lynn.